Sobre las barrancas de San Isidro, en la lomada de la calle Ituzaingo, se encuentra el Paraje de Almas. La Plaza Mitre separa a esta casa histórica de la Catedral de San Isidro, cuyas campanadas aún nos advierten del paso del tiempo. San Isidro es un lugar tradicional de la historia argentina, fundado a comienzos del siglo XVIII; ha sido el espacio privilegiado para descanso de la agitada vida de los porteños a lo largo del tiempo. Hoy, a sólo 25 minutos del centro de Buenos Aires, el Paraje de almas recupera el buen vivir de antaño junto a su espíritu de hospitalidad, aquella en la que el huésped pasa a sentirse dueño de casa.